Trasplante de riñón, un viacrucis de la vida moderna.

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cirugiaExisten muchas enfermedades que pueden atacar la salud de nuestros riñones, algunas de ellas van escritas en nuestra genética y no hay demasiado que  podamos hacer  para contrarrestar su aparición, pero lo cierto y lo más común es que nuestro estilo de vida sedentario, el exceso de sal de azúcar y de grasa, provocan una exigencia al riñón que termina por destruirlo.

La palabra destruir puede parecer  exagerada, pero es cierto. Lo más común es que la falta de agua sumada a los hábitos de vida mencionados, van llenando al riñón de sedimentos de calcio y otros minerales; en pocas palabras, el riñón se llena de sarro, así  como  el filtro  de agua del refrigerador o  del auto, el órgano se llena de sarro y se va muriendo poco a poco.

​En el caso del auto o  del refrigerador, uno sencillamente se limita  a ir a la  tienda y adquirir un filtro  nuevo, pero en el caso del cuerpo, adquirir un órgano nuevo se vuelve una carrera contra el tiempo, puesto que cuando los síntomas son inequívocos de una insuficiencia renal, el tiempo restante es muy poco, convirtiendo  la búsqueda de un riñón en un auténtico viacrucis.

​La demanda de riñones en nuestro país representa el 48% de la demanda total de órganos y tejidos  en el país. Estos se toman de donadores vivos y cadavéricos, pero la suma de estos órganos no es suficiente para cubrir la demanda y desafortunadamente  la  insuficiencia renal ataca a  personas de  cualquier edad, por lo que las posibilidades de recibir un órgano nuevo son escasas.

​Así que comienza un peregrinar entre IMSS, ISSSTE, clínicas privadas y diferentes especialistas para buscar un órgano nuevo, pero en cuanto se presentan los síntomas, el deterioro del cuerpo  es veloz,  por lo que el paciente, rápidamente quedará confinado a un hospital para que le sean practicadas las diálisis (proceso en el que una máquina limpia la sangre que los riñones no pueden sacar), procedimientos incapacitantes y dolorosos, que compran tiempo a costa de la  salud de otros órganos del cuerpo, debido a que  el cuerpo se va debilitando por la limpieza mecánica de la sangre; los catéteres necesarios para realizar las diálisis, son un paso directo al interior del cuerpo para bacterias y enfermedades oportunistas que proliferan en un cuerpo enfermo; algunas veces la gente confía su salud a personas que venden jugos o jarabes milagrosos, que en realidad no sirven y comprometen más la salud de los  pacientes renales.

​Muchas veces sucede que  cuando se encuentra un órgano compatible, el cuerpo se encuentra tan débil o enfermo, que no es apto para someterse a la cirugía y el paciente  muere.

​La prevención es la única manera de evitar este viacrucis del que el desenlace es incierto, un análisis de orina, una vez al año le puede brindar un diagnóstico temprano, que representa una oportunidad de ser candidato a una terapia de regeneración celular Medicacell que puede restablecer su función renal a niveles suficientes para poder evitar las diálisis y el trasplante de riñón.

​Como siempre le recomiendo tomar mucha agua, hacer ejercicio y visitar a su nefrólogo, si  es que tiene un diagnóstico de insuficiencia renal o a su laboratorio de confianza si no lo tiene. Visite el sitio www.insuficienciarenal.com.mx  para tener más información.

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