Hemodiálisis – Cuidado de la fístula

Cuida tu fístula para evitar infecciones y coágulos

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Cuando uno padece insuficiencia renal, debe tomar diferentes clases de tratamiento dependiendo de qué tan avanzada esté la enfermedad.

En el momento que los riñones han perdido gran parte de su capacidad para filtrar la sangre y ponen en peligro la vida del paciente, es momento de iniciar con las hemodiálisis. El tiempo entre el diagnóstico y el momento de iniciar este tratamiento depende de la causa de la insuficiencia renal y lo avanzado de la enfermedad cuando el paciente buscó atención médica.

Antes de que se pueda empezar la hemodiálisis, le tienen que hacer una abertura en el cuerpo para que la enfermera que realiza la hemodiálisis tenga acceso a su sangre, y la pueda hacer circular hacia fuera y volver a ingresar. Esta abertura se denomina acceso vascular.

Hay tres tipos principales de acceso vascular para hemodiálisis.

  • Fístula: una arteria del antebrazo se cose a una vena cercana.

Esto permite que se introduzcan las agujas en la vena durante el tratamiento de diálisis.

Una fístula se demora de 1 a 4 meses en sanar antes de que esté lista para su uso.

  • Injerto: se unen una arteria y una vena del brazo por medio de un tubo de plástico en forma de U bajo la piel.

Se introducen agujas en el injerto cuando se hace una diálisis.

Un injerto puede estar listo para usarse en 3 a 6 semanas.

  • Catéter venoso central: un tubo de plástico flexible (catéter) se introduce bajo la piel y se coloca en una vena del cuello, el tórax o la ingle. Desde allí, el tubo va a una vena central que conduce al corazón.

Un catéter venoso central está listo para usarse de inmediato.

Por lo general se utiliza sólo por pocas semanas o meses.

El riesgo de sufrir infecciones, coágulos sanguíneos y otros problemas con su acceso vascular es alto, por lo que debe seguir las siguientes indicaciones para disminuirlos.

  • Lávese las manos antes de tocar su acceso. Limpie el área alrededor del acceso con jabón antibacterial o alcohol antes de los tratamientos de diálisis.
  • Revise el pulso (también llamado “frémito”) en su acceso todos los días. El médico o la enfermera le mostrarán cómo hacerlo.
  • Cambie el lugar donde la aguja penetra en la fístula o el injerto para cada tratamiento de diálisis.
  • No deje que nadie le tome la presión arterial, le ponga una IV (vía intravenosa) o le saque sangre del brazo donde está el acceso.
  • No deje que nadie le saque sangre de su catéter venoso central con túnel.
  • No duerma sobre el brazo que tiene el acceso.
  • No cargue más de 10 libras (4.5 kilos) con el brazo del acceso.
  • No use reloj, joyas o ropa ajustada sobre el sitio del acceso.
  • Tenga cuidado de no golpear o cortar su acceso.
  • Utilice su acceso solamente para la diálisis.

Una manera de evitar llegar hasta este punto es monitorear su salud de manera anual para detectar de manera temprana cualquier enfermedad silenciosa como la insuficiencia renal. Si detecta cualquier problema con su riñón visite la Clínica CinterMéxico para recibir una valoración  y un tratamiento.

Para saber más sobre cómo cuidar la salud de sus riñones llámenos a los teléfonos 01-55-5290-9497 o 01-55-4327-4771 desde la Ciudad de México al 5290-9497 o  haga clic aquí.

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